ENTREVISTAS. Luego de sufrir una grave lesión frente a River, Aguirre habló con PSL Radio y contó como vive estas horas mientras espera por volver a jugar pronto. Además, aseguró: "Voy a seguir en San Lorenzo, nunca se me cruzó por la cabeza quedar libre", en referencia a su vínculo con el club que finaliza en junio.
Buenos Aires. Las imágenes mostradas por la televisión y las que los periodistas pudieron observar en la zona de vestuarios, fueron elocuentes. Tranquilamente el llanto de Gastón Aguirre era comparable con el de un chico, el dolor estaba claro que era más en el alma que en el propio tendón de aquiles que se rompió ante tanta exigencia.
Ya desde el encuentro por la tercera fecha ante Estudiantes, el defensor jugó lesionado, inclusive algún domingo tuvo que parar y hasta en la semana previa al encuentro en Núñez, la zona le venía molestando, igual eligió jugar.
Por primera vez luego del día trágico, el Tongas habló con los medios y lo hizo en PSL Radio. Ya más tranquilo y con la cabeza fría, contó cómo vive por estas horas, cómo se prepara para la recuperación, analizó al equipo ante Chacarita y habló de su continuidad en el club después de junio, entre otras cosas.
“No me gusta quedarme afuera de nada, quizá si hubiese sido un poco previsor no me hubiera pasado nada, pero soy así, siempre quiero estar y por ahí, éstas son las consecuencias”, largó Gastón Aguirre en sus primeras palabras.
El momento en que Aguirre se retiraba del campo de juego del Monumental.
Y enseguida el central contó como lleva estos primeros días, luego de la operación: “Trato de llevar todo de la mejor manera, con paciencia y con tranquilidad. Me conozco, sé como soy y sé que voy a volver lo antes posible, espero que me reciban como me despidieron…”
La despedida de la que habla Aguirre, es el calor popular que sintió él en el transcurso de estos días, como también alguna de su gente en el propio Monumental: “Tengo amigos que estuvieron en la cancha contra River y me contaron, ayer vi las banderas por la tele y la verdad que el afecto de mis compañeros y de los hinchas de San Lorenzo me llenan de orgullo”, señaló.
Contra Chacarita, el plantel salió a la cancha con una bandera de apoyo al Tongas.
“La verdad que siempre me manejé con respeto, pero ahora, al ver el apoyo que me brindan, que ustedes me llamen, que se preocupen por saber como estoy, me lleva a disfrutar todo esto un poquito más, si es que se puede disfrutar”, y agregó: “La única que me queda es pensar en positivo y tratar de llevar esto de la mejor manera posible”.
Enseguida y casi sin que se lo pregunten, empieza a contar como seguirá ahora su recuperación: “Ahora estoy esperando a mañana ir a ver al médico, que me den las muletas. Quiero salir de mi casa y empezar a caminar lo antes posible, así se hace más fácil llevarla”, y como si no hubiese quedado claro, repitió: “Hoy la prioridad es que me den las muletas mañana, ¡Por favor!”.
Su lamento en pleno estadio Monumental, también fue parte de la charla: “La verdad es que adentro de la cancha no lo quería asumir, pero cuando me senté en el banco y entró, creo que el Papu (Gómez), ahí me puse a pensar y bueno… me cayó la ficha”.
¿Qué ficha? El mismo la cuenta: “Me puse a pensar qué iba a ser de mí ahora, cúanto tiempo iba a estar afuera, el momento por el que estaba pasando el equipo, que no podíamos ganar, todas las cosas que se venían hablando… Y se me cayeron las lágrimas como le puede pasar a cualquiera”.
Siempre en positivo, el Tongas trata de pasar este momento de la mejor manera y es por eso que aclara: “A esta altura ya no sirve de nada ponerme a pensar en la lesión, en cómo fue, por qué me lesioné o por qué vino. Estoy mirando hacia delante y voy a aprovechar estos días en casa para estar con familia, con mi señora, con mi hija, con el futuro bebé que está en camino y así llegar con todo al momento de arrancar la recuperación”.
A la vez, él mismo contó cómo son estos días de reposo y pese al mal momento, Aguirre le puso mucho humor: “Desde el viernes a la mañana que me operaron que estoy en cama, así que imaginate como estoy. Yo soy muy activo, no puedo estar quieto un segundo, necesito hacer algo y estoy, no te digo que inmovilizado, pero sí en cama, voy al baño saltando. Igual hoy descubrí una nueva, tengo acá cerca la silla de la computadora que tiene rueditas, entonces la pongo al lado de la cama y ruuun, voy al baño”, y siguió con la misma tonalidad: “Cuando vuelva a jugar voy a tener las patas re finitas y unos hombros terribles, ja”. Y no terminó ahí: “Te digo que estoy tan aburrido que en los próximos días me invento un autito a control remoto y me muevo por toda la casa, ja”.
Desde la Platea Sur también lo bancaron.
Aguirre que se reconoció como alguien que no es de mirar fútbol por televisión, aunque claro, ayer se prendió a la caja boba para seguir a sus compañeros: “Creo que es la primera vez que miró un partido entero”, dijo. Y sobre el encuentro ante Chacarita, dejó un deseo: “Ojalá que haya servido de bisagra y ahora la suerte empiece a acompañar a San Lorenzo”, y continuó: “El equipo todavía no está muerto, no está perdido. Conozco al cuerpo técnico, conozco a mis compañeros y sé que no van a dar nada por perdido y van a luchar hasta el final”.
Claro que también el goleador Romeo lo enamoró al zaguero con sus goles y éste le tiró flores: “Es bueno tener jugadores así, creo que el técnico probó y le pegó con el último, hay veces que es así, vas probando y el último de la fila te salva”, y agregó: “Ojalá que a todos se les abra el arco para poder convertir y llevar a San Lorenzo a donde se merece. Está claro que no nos gusta estar en la mitad de la tabla teniendo el plantel que tenemos, riquísimo en individualidades. Tendríamos que estar peleando bien arriba y creo que el torneo nos va a dar la chance de volver a luchar en la punta”.
Sobre el final, Aguirre se metió un poquito más de lleno en su relación con la gente, aquella que en su momento lo resistió y hoy lo banca: “Soy un agradecido por el cariño que me brindan, las cosas que me hacen llegar en este momento, esas son cosas que a uno lo hacen crecer más y no bajar los brazos”, y explicó: “Algunos me deben querer, otros no, a algunos les puedo gustar como juego y para otros seré un burro, esto es así y uno lo entiende. Lo que siempre intenté dejar claro es que defiendo la camiseta cada vez que me toca estar y más allá de que a veces no salgan las cosas, siento que siempre me pude ir tranquilo a mi casa”.
En el final, el hombre de Temperley tocó otro tema importante en su futuro: su contrato. El vínculo finaliza el 30 de junio y hasta ahora, no ha habido acuerdo para renovarlo, pero el jugador es por demás optimista: “La prioridad siempre la tuvo San Lorenzo, nunca estuvo en mi cabeza irme libre. Acá me tratan muy bien, estoy muy cómodo en el club, es un club grande de la Argentina que siempre aspira a cosas importantes. Además, me costó mucho ganarme a la gente y me siento muy feliz de vestir esta camiseta”, y como no podía ser de otra manera, cerró la nota entre risas: “Aparte, así roto quién me va a querer”.