FUTBOL PROFESIONAL. Bernardo Romeo, quien en el Día de la Mujer volvió a enamorar a todos los Cuervos sin distinciones de sexo, dejó en claro que entendía el difícil momento, explicó que es más fácil cuando jugás de entrada, le agradeció a los hinchas por bancarlo siempre y se acerca a los 100. ¡Dale que faltan cinco Bernie!
Buenos Aires. “Romeeeeo, Romeeeeo”, corearon los hinchas ni bien Favale dio por terminado el partido y en el vestuario, aunque con menos gente, la cosa no fue muy diferente. Después de una larga espera a causa del control antidoping, los pocos periodistas que quedaban en la nave, obviamente esperando, lo recibieron con aplausos.
Es que es así, el ídolo se hace querer fácil, por eso es ídolo y también porque sabe hacerse cargo de los momentos más difíciles, sin importar que a él le haya tocado verlo desde afuera: “Para el delantero siempre es importante convertir, pero más contento me voy por haberlo hecho en una situación así, como la que estamos. Hoy había que ganar como sea”.
Sus palabras no concuerdan con las de un jugador que no había jugado ni un solo partido de titular en lo que va del torneo y que apenas tuvo algunos pocos minutos para mostrarse, pero claro, él mismo se encargará casi sobre el final de la charla de explicar las razones de su forma de pensar y de la diferencia de estar en cancha desde el minuto cero: “Ya no tengo 20 años como antes y se me hace difícil entrar quince minutos porque cuando agarrás el ritmo del partido, ya se terminó. Yo soy un agradecido a este club y me voy feliz por haber convertido dos goles más con esta camiseta que quiero mucho”.
Y la gente, su gran aliada, no podía quedar al margen de este momento: “Para los hinchas sólo tengo palabras de agradecimiento porque me bancaron en los malos momentos, en los buenos y me demuestran cariño constantemente”.
El Kily enloquece por la vuelta del goleador y Bordagaray también se acerca a saludarlo.
Claro que el Bernie no se olvida de lo grupal y aprovecha la oportunidad para hablar del equipo: “Sumamos tres puntos fundamentales para salir de esta situación complicada en la que estamos por un arranque de torneo malo. Ganar sirve para creer más en nosotros, en lo que pide el técnico y los goles nos dan mucha fuerza anímica”, aseguró.
Y al mejor estilo técnico, analizó: “En el primer tiempo ellos nos manejaron la pelota por momentos, pero en el segundo fuimos más claros, más contundentes, tuvimos mucha movilidad y creo que fuimos un justo ganador”.
Los cien gritos cuervos obviamente que no son un hecho menor para el nueve, pero por ahora, trata de refugiarse en la calma: “Más que nada trato de volver a jugar y de agarrar continuidad. Por ahí en el pasado era grande la ansiedad por llegar a los cien y eso me llevó a errar algunos goles”, y agregó: “Claro que soy consiente de que falta poco, son cuatro goles nada más (NdeR: Romeo contaba en su record personal la conversión en la definición por penales ante River de Montevideo, pero históricamente no suman los penales marcados en definición, aunque sí los convertidos durante el transcurso del partido, así la cuenta da cinco) y ojalá que pueda llegar, pero creo que no es momento, ahora tenemos que meter dos o tres victorias seguidas porque de nada sirve que hayamos ganado hoy, si el domingo volvemos a perder”.
Por último, Romeo se refirió a los rumores que se suscitaron en los días previos al partido sobre un posible alejamiento de Simeone: “El cuerpo técnico ya sabía que estábamos con ellos, creo que no había nada que demostrarles. Yo no jugaba y siempre estuve a muerte con San Lorenzo y con el cuerpo técnico, fui al banco y no hubo ningún problema”, y siguió: “Acá hay que tirar para adelante por esta camiseta, por San Lorenzo, por eso nunca bajé los brazos y el Cholo lo sabe”, concluyó.